Breve reseña histórica

El 25 de mayo de 2008 tendrá lugar una efeméride muy importante en la historia del ferrocarril para la ciudad de Alicante en particular y para España en general. En efecto, el mismo día del año 1858, un tren en el que viajaba la Reina Isabel II recorrió en su totalidad el trayecto Madrid-Alicante (una vez finalizada la construcción del último tramo, Almansa - Alicante), inaugurándolo con caracter oficial y conectando Madrid con la costa mediante este modo de transporte; la ciudad se convertía así en el “Puerto de Madrid”. Esta línea era la más larga que, hasta entonces, se había construido en España. La logística necesaria para su realización (habida cuenta de que todo el material había de trasladarse desde Francia por el interior de la península) podemos considerarla como poco menos que faraónica.

Estamos plenamente convencidos de que este hecho tan relevante desde el punto de vista histórico no debería pasar inadvertido para la ciudadanía alicantina y más cuando, desde nuestro punto de vista, Alicante tiene una deuda histórica con el ferrocarril, puesto que las autoridades, en 1958, obviaron la celebración del primer centenario de la línea procedente de Madrid, celebrándose éste con más de dos años de retraso, en junio de 1960. Por ello, para no cometer de nuevo un agravio a la memoria histórica de la ciudad, desde la Associació Alacantina d’Amics del Ferrocarril (AAAF) estamos promoviendo la realización de una serie de actos con los cuales se está dando a conocer al público en general la importancia del ferrocarril, que ha sido, desde el siglo XIX, un mecanismo esencial del desarrollo de Alicante.

Aunque el puerto constituía el principal activo desde la Edad Media, el nuevo sistema de transporte inauguró la época contemporánea para la ciudad y la dotó del mayor grado de accesibilidad de todas las ciudades españolas.